Con frecuencia nos encontramos en la vida frente a una situación en donde debemos tomar una decisión y nos damos cuenta que nos cuesta trabajo. ¿Por qué?

La Real Academia Española define la palabra decisión como “Determinación, resolución que se toma o se da en una cosa dudosa.” Después de leer la definición, podemos observar que una decisión implica una resolución, es decir, tomar una decisión significa que hacemos algo al respecto sobre aquello que nos hizo reflexionar; por lo que una decisión supone un comienzo y al mismo tiempo poner un fin a algo, es decir: un cambio.
Es por ello que a veces puede resultar difícil tomar una decisión, ya que tenemos que soltar o dejar ir también a una parte de nosotros mismos. Enfrentándonos a la falta y a la idea de que no podemos tenerlo todo.

Al decidir, tomamos una decisión en concreto, un camino, y eliminamos otras opciones o las postergamos. Es común encontrar personas que, ante una decisión, reflexionan y piensen mucho en las opciones que tienen. Sin embargo, también parece que en algunas ocasiones su atención se centra en aquello que están dejando o descartando, y aunque a veces no son conscientes de ello, estos caminos no elegidos son vividos como una pérdida. Lo que puede llevar a algunas personas a no tomar una decisión y dejarse llevar por las circunstancias, – y aunque no resulte tan evidente- el no elegir también implica una decisión. Una decisión que quizá no esté determinada por aquello que realmente buscamos o el camino que quisiéramos elegir.

Por ello es importante reflexionar sobre cómo tomamos nuestras decisiones y cuestionarnos sobre lo que buscamos, para elegir de forma más consciente y vivir de manera más consciente también.

Quizá cuestionarnos puede ser la parte más difícil en el proceso de elegir, porque es necesario pensar en nosotros mismos y analizar lo que nos lleva a optar por un camino y descartar otro. Y si al tomar una decisión con frecuencia nos sentimos muy tristes o con muchas dudas, valdría la pena analizar como afrontamos los cambios y las pérdidas.

Asistir a terapia puede ayudarnos en este sentido, a ampliar nuestra visión ante una situación y a revisar diferentes perspectivas, además de permitir que nos conozcamos de una manera más profunda, posibilitando tomar decisiones de una forma más consciente y hacernos cargo de lo que vivimos.

Finalmente en la vida constantemente estamos tomando decisiones y depende de ellas el camino que andaremos.

Lic. Mayusa Maldonado
mayusamaldonado@psipre.com

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Mayusa Maldonado
Psicoterapeuta MTY