En el campo de la psicología clínica, es decir, cuando se trabaja con pacientes que generalmente acuden a consulta en busca de un espacio para expresar sus problemas personales y sentirse comprendidos, podríamos decir que como terapeutas, estamos maniobrando siempre en un plano lleno de misterios e incertidumbres, que requerirá de una escucha activa para continuar, pero al mismo tiempo, un terreno lo suficientemente libre como para darte oportunidad de encontrar que hay algo más allá de la situación que llevó a este paciente a consulta, en primer lugar.
Es entonces cuando en medio de este camino de incertidumbre uno ha de escuchar, y en este caso, escuchar también significa permitirle al paciente hablar de lo que quiera o le venga a la cabeza, por más tonto, ridículo o loco que suene o parezca.
Por ende, como psicólogos en algún momento nos preguntamos: ¿qué es lo que posibilita, entre otras cosas, que el paciente esté haciendo movimientos subjetivos para sentirse mejor, haciéndose consciente de su malestar para actuar en pro de su salud mental?
Para dar respuesta a esto, retomo la idea inicial a sobre la escucha activa a partir de una atención flotante, especialmente para el psicólogo que trabaja desde un enfoque psicoanalítico. Esto me hace pensar sobre la posibilidad de que una persona cualquiera se dé la oportunidad de entrar a terapia y se permita conocerse más a sí mismo, aún y con lo desgastante que esto puede llegar a ser. Lo anterior es posible una vez que se ha formado una alianza terapéutica con su psicólogo, es decir, cuando se construye un vínculo con el terapeuta, trabajando con los señalamientos que este le hace volviéndose cada vez más consciente de lo que le sucede. Todo esto se lleva a cabo porque esa alianza terapéutica permite que se dé un espacio destinado para la escucha, se le deja hablar y expresarse libremente, sin limitar o juzgar su forma de pensar o vivir, si no más bien, se toma en cuenta lo simbolizado por esa palabra.
A veces, el hecho de ser escuchado es suficiente como para dar un giro a la percepción de cómo se vive y se piensa sobre aquello que a uno lo hace sufrir. Para algunos, esa escucha basta para comenzar a re-escribir su propia historia.
Como psicólogos clínicos con una orientación psicoanalítica, es una gran experiencia con mucho enriquecimiento el que el paciente se dé esa oportunidad de escucharse a sí mismo a través de lo que uno le devuelve al habernos permitido escucharlo.
Lic. Nancy Rodríguez García.
Psicóloga Clínica.
Coordinadora del Departamento de Adultos.
nancyrodriguez@psipre.com

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Nancy Rodríguez García
Psicoterapeuta Psicoanalítica

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