| Corruptora de Menores Mary Letourneau |
![]() Mary Kay Letourneau, de 34 años, estaba cansada con su apuesto marido Steven y era madre de cuatro hijos. En su hogar, ubicado en Des Moines, Washington, se vivía una situación tensa, pues tenían dificultades económicas y ella sospechaba que el esposo la engañaba con otra mujer. Mary Kay trabajaba como maestra en una escuela de la ciudad y con frecuencia invitaba a su casa a Vili Fualaau, un alumno de 13 años de origen samoano. Tenían seis años de conocerse y Steven pensaba que para ella el niño era una especie de hijo adoptivo. Lo irritaba su constante presencia en la casa familiar y los desmedidos elogios de Mary Kay hacia él. Una tarde de junio de 1996 Steven llegó a casa y le disgustó que el niño se encontrara allí. Comenzó a sostener una ácida discusión con su esposa y Vili salió corriendo a la calle. Instantes después Mary Kay abordó su automóvil y salió a buscarlo. Se encontraron unas cuadras más adelante y lo invitó a subir. Estacionados en una orilla de la calle ella le contó en detalle sus dificultades matrimoniales y él la abrazó para consolarla. Comenzaron a besarse y a acariciarse en una situación sexual. Un policía que vigilaba las calles se aproximó al auto y le preguntó s Mary Kay qué estaban haciendo. Ella le respondió que se hallaba al cuidado de Vili mientras su madre trabajaba. Suspicaz, el policía quiso saber la edad del chico y no creyó cuando le respondieron que tenía 18 años. Ambos fueron conducidos a la delegación cercana y los policías solicitaron la presencia de Soona Fualaau, madre del menor. La señora no pareció moleta por los hechos ni solicitó mayores averiguaciones, por lo que ambos fueron dejados en libertad. Unos días después la maestra y el alumno, separados por más de 20 años de edad, se hicieron amantes. De acuerdo con el testimonio posterior del niño, por aquel entonces hicieron el amor más de 300 veces. Al poco tiempo ella quedó embarazada. LA ACCIÓN LEGAL: A finales de 1996 Steven comenzó a sospechar que el niño no era suyo, sino de Vili, e intentó provocarle un aborto. Furioso comentó sus sospechas con algunos miembros de su familia. El 25 de febrero de 1997 hizo una llamada anónima al Servicio Local de Protección a la Infancia para denunciar que Mary Kay mantenía relacione con un niño de 13 años. Un detective interrogó a Vili, quien le confesó que eran amantes. La maestra fue arrestada y sujeta a investigación, por el temor de que hubiera abusado de otros menores. No hallaron ninguna prueba en ese sentido. Quedó libre bajo fianza, pero fue despedida de la escuela. Steven la dejó y le prohibió buscar a sus hijos. Lo más inquietante del caso es que el pequeño Vili aseguraba que él se sentía contento con la relación. Su madre, aunque se mostraba en desacuerdo con el vínculo sexual, consideraba que Mary Kay no debería estar sujeta a un proceso judicial. En 1995 nació la hija de la singular pareja. Aunque la corte le prohibió ver a Vili, éste visitaba a su pequeña, y según el testimonio de sus amistades, él actuaba como genuino padre de la criatura: le cambiaba los pañales y calentaba biberones. Pero para las leyes del estado de Washington, Vili se hallaba por debajo de la edad necesaria para consentir en tener relaciones sexuales, y Mary Kay era, simplemente, su violadora. Las evaluaciones psiquiátricas determinaron que la maestra padecía una perturbación mental que la había hecho buscar a Vili. Su abogado negoció un acuerdo con las autoridades. Ella se declararía culpable del delito de violación y estaría en tratamiento psiquiátrico por seis meses. Tras una breve reclusión en la cárcel, se integraría a un programa de rehabilitación para delincuentes sexuales. La juez aceptó el trato con dos condiciones: la madre de Vili tendría la custodia de la niña, y Mary Kay se comprometí a no volver a ver jamás a Vili. Las cosas se desarrollaron de acuerdo a ese plan y en enero de 1998 la maestra quedó en libertad. Tan sólo un mes después, la policía del estado halló a la pareja mientras hacía el amor en un automóvil. Mary Kay fue detenida y descubrió que, de nuevo, estaba embarazada. En octubre de ese año dio a luz a su segunda hija con Vili, que le fue entregada al padre, y a la abuela, para su custodia. UN FELIZ DESENLANCE: Mary Kay quedó en libertad el 4 de agosto de 2004, cuando tenía 42 años. Vili había alcanzado la mayoría de edad y solicitó al juez anular la orden que les impedía estar en contacto. El 20 de mayo de 2005 la pareja se casó durante una transmisión exclusiva del programa Entertainment Tonight. Su vida posterior se desarrolló como la de un matrimonio común, con una situación económica desahogada por la gran cantidad de programas y publicaciones relacionadas con su historia. El desenlace positivo de los acontecimientos sigue desconcertando a la opinión pública estadounidense. Los medios más conservadores aseguran que la historia de Vili y Mary Kay debe verse como un fenómeno aislado y atípico, que no es digno de ser catalogado. De ninguna manera puede considerarse un ejemplo a seguir, aseguran, pues en su base se encuentra uno de los asuntos más polémicos en los debates jurídicos actuales: las relaciones sexuales entre un adulto y un menor. A pesar de ese hecho incuestionable el amor de Vili y Mary Kay sigue cautivando a un público desencantado de las relaciones humanas comunes y convencionales.
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