| Mi hijo, la disciplina y yo |
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Titulo: ¿Mi hijo... la disciplina y yo...? Autor: Lic. Ivonne Báez / This e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it Primero es importante mencionar que todo niño debe saber que es la disciplina. Debe aprender a someterse a las costumbres de su medio, comportarse como los demás de manera adecuada, conocer los límites de su libertad y entender lo que es y no prudente. Debe aprender a aceptar que no puede hacer las cosas a su manera, aprender a respetar la propiedad de los demás y que las personas tienen tanta importancia como él. Partiendo de esto, deben desarrollar su independencia disciplinada, permitiéndole que cometa errores, para que aprenda de ellos y no viva sobreprotegido o dependiente. Esto hará a un padre con autoridad ser bondadoso, razonable y consistente, proporcionando al niño seguridad esencial para desarrollo emocional. Debe ser una disciplina firme pero humana. Así para establecer la disciplina, el educador debe comprometerse a realizar esta labor, tomando en cuenta los siguientes puntos: Observar cuidadosamente a los niños, cuando juegan y están solos, como cuando esta con otros personas, para lograr así reconocer los factores que provocan un buen comportamiento o uno indeseado. Analizar las situaciones problemáticas, para darnos cuenta de cómo se producen sus conductas. Establecer normas, para hacerle saber al niño hasta donde puede llegar con su comportamiento y que es lo que se espera de él, donde en caso de ser quebrantadas, poder aplicar un castigo u ofrecer consejo. Ser coherente al aplicar una consecuencia. Esto es de suma importancia, ya que es la manera de hacerle sabe al niño que los padres piensan lo que dicen;, lo que hace sentir al niño que sus padres están al pendiente de su comportamiento. |