¿Qué podemos hacer ante un abuso sexual?

El abuso sexual desafortunadamente es una problemática que nos encontramos en la consulta psicológica y en la vida diaria de manera más frecuente de lo que nos gustaría. Esta clase de situaciones implican tanto a la persona que lo vive como también a aquellos que se encuentran cerca.

El abuso sexual entra como un tipo de violencia sexual, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como: “todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de ésta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo”

La violencia sexual es algo que tenemos muy cerca, tanto que a veces es difícil verlo y entenderlo; tan solo en Nuevo León, México las denuncias de abuso sexual hacia menores de edad han aumentado un 70% del 2010 al 2016, tan solo en 2015. Por otro lado el INEGI (Instituto Nacional de Estadistica y Geografía) registra que el 32% de la población femenina mexicana había sido víctima de algún tipo de violencia sexual, entre éstas: intimidación, acoso o abuso sexual.

Entre las cifras que circulan sobre abuso sexual, es difícil encontrar documentación sobre el tema en hombres adultos, si bien es menos frecuente que el abuso sexual femenino, nos deja con una información incompleta, ya que pudiera pensarse que el abuso sexual no existe en la población masculina, cuando en realidad efectivamente sucede y difícilmente se denuncia. Es importante que conozcamos que el abuso y la violencia sexual existe en la infancia, en la adolescencia, en la adultez y en la senectud, tanto de varones como mujeres.

El manejo del abuso sexual merece nuestra atención, ya que cuando sucede es un acontecimiento crítico en la vida de la persona que lo experimenta, lo que requiere atención inmediata y urgente en tres áreas principales: apoyo psicológico, atención médica y en caso de decidirse así, llevar a cabo un proceso legal.

Cuando existe algún tipo de violencia ejercida hacia una persona, siempre es necesario que exista un apoyo psicológico para recibir orientación y acompañamiento durante el proceso; esto en el caso del abuso sexual es imprescindible. A continuación, les presentamos un listado de aquellas consecuencias psicológicas que pueden presentarse cuando una persona ha sido víctima de abuso sexual, esto puede verse de manera inmediata o posterior:

Consecuencias Psicológicas en Víctimas de Abuso Sexual.

  • La persona puede sentirse culpable de haber hecho algo para que sucediera o por no haber evitado que ocurriera el abuso.
  • Recuerdos del acontecimiento de manera recurrente o intrusiva que genera malestar, esto puede venir en forma de recuerdo, pensamiento o percepciones.
  • Sueños o pesadillas recurrentes sobre el acontecimiento
  • La persona actúa o tiene la sensación de que el acontecimiento está ocurriendo nuevamente (puede presentarse en ilusiones, alucinaciones, flashbacks, etc.)
  • Malestar psicológico intenso
  • Respuestas físicas al exponerse a estímulos que simbolizan o recuerdan el acontecimiento o una parte del suceso.
  • Esfuerzo por evitar pensar, sentir o recordar lo acontecido.
  • Esfuerzo por evitar actividades, lugares o personas que recuerdan o motivan recordar lo acontecido.
  • Incapacidad para recordar el tema
  • Reducción de interés por participar en actividades significativas
  • Sensación de desapego o aislamiento de los demás
  • Dificultad para sentir, expresar sentimientos o recibir afecto como de costumbre.
  • Cambios en el sueño o apetito
  • Dificultad para concentrarse
  • Irritabilidad o ataques de ira
  • Sobresalto ante situaciones que no ameritan esa respuesta

 

Tras haber experimentado abuso sexual, hay ciertos procesos que son ciertamente complicados, sin embargo, si son necesarios a realizarse en el momento posterior inmediato al hecho, sobre todo si se decide realizar una denuncia a las autoridades correspondientes.

Es importante que la atención médica pueda realizarse inmediatamente después de los hechos, preferentemente en una clínica u hospital donde cuenten con el procedimiento o protocolo adecuado para tratar con este tipo de casos, lo anterior en un tiempo que no exceda a los 3 días posteriores al abuso sexual. De esta manera, los médicos podrán tener la posibilidad de realizar un examen físico, realizar las curaciones requeridas y tomar las muestras necesarias de los tejidos a examinar. Estas muestras podrán usarse posteriormente en el proceso legal.

Cuando la persona que ha sido abusada sexualmente se encuentre recibiendo atención médica, posiblemente le pregunten si desea llevar a cabo una denuncia al agresor, por lo que a partir de ese momento le pudieran dar la opción de llamar a las autoridades correspondientes para comenzar los procedimientos de entrevistas y declaraciones. Para las autoridades será necesario tener pruebas claras ante la ley por lo que el proceso de declaraciones puede ser intrusivo para la persona que acaba de vivenciar el abuso, en estas situaciones es recomendable que exista alguien cercano con quien la persona pueda sentirse apoyada.

Experimentar este tipo de violencia sexual definitivamente es una vivencia difícil que requiere tiempo y un proceso paulatino para poder recuperar la calidad de vida, sin embargo, el contar con una red de apoyo firme permite que el proceso de recuperación sea más llevadero.

 

Lic. Cynthia Cirilo

Psicoterapeuta de Psipre Sur

cynthiacirilo@psipre.com

83 42 00 00

Síguenos en Facebook. 

Encuentra más información el apoyo psicológico que puedes encontrar en Psipre S.C. 

About The Author

Cynthia Cirilo
Psicóloga